martes 4 de enero de 2011

Mensaje de Año Nuevo para alegres o deprimidos

Hace tiempo que no creo en el Año Nuevo como “borrón y cuenta nueva”, y jamás he hecho una lista de propósitos (pensar a futuro casi siempre me produce la sensación de estar construyendo sobre el aire). No como 12 uvas al compás de las campanadas de medianoche y hace años que no hago la cuenta regresiva. A veces ni voy a fiesta.

En todo caso, el inicio de un año, o de un ciclo cualquiera, constituye un poderoso incentivo para hacer corte de caja y sentarse a reflexionar sobre los grandes temas de la vida. La siguiente canción del maese maestrazo de maestros Joaquín Sabina favorece una meditación de ese tipo, y por eso la comparto aquí, a manera de mensaje de Año Nuevo, con el estadísticamente improbable visitante de este blog. Abajo del pegote de YouTube incluyo la letra, una belleza al más puro estilo sabinesco —sin cursilería, sin solemnidad ingenua— que trata sobre todo eso que tenemos y que a veces se nos olvida que tenemos, y sobre todo aquello por lo que vale la pena vivir, moverse y luchar.

 

Más de cien mentiras - Joaquín Sabina

 

Más de cien mentiras
Joaquín Sabina

Tenemos memoria, tenemos amigos,
tenemos los trenes, la risa, los bares,
tenemos la duda y la fe, sumo y sigo,
tenemos moteles, garitos, altares.

Tenemos urgencias, amores que matan,
tenemos silencio, tabaco, razones,
tenemos Venecia, tenemos Manhattan,
tenemos cenizas de revoluciones.

Tenemos zapatos, orgullo, presente,
tenemos costumbres, pudores, jadeos,
tenemos la boca, la lengua, los dientes,
saliva, cinismo, locura, deseo.

Tenemos el sexo y el rock y la droga,
los pies en el barrio, y el grito en el cielo,
tenemos Quintero, León y Quiroga,
y un “business” pendiente con Pedro Botero.

Estribillo
Más de cien palabras, más de cien motivos

para no cortarse de un tajo las venas,
más de cien pupilas donde vernos vivos,
más de cien mentiras que valen la pena.

Tenemos un as escondido en la manga,
tenemos nostalgia, piedad, insolencia,
monjas de Fellini, curas de Berlanga,
veneno, resaca, perfume, violencia.

Tenemos un techo con libros y besos,
tenemos el morbo, los celos, la sangre,
tenemos la niebla metida en los huesos,
tenemos el lujo de no tener hambre.

Tenemos talones de Aquiles sin fondos,
ropa de domingo, ninguna bandera,
nubes de verano, guerras de Macondo,
setas en noviembre, fiebre en primavera.

Glorietas, revistas, zaguanes, pistolas,
”qué importa”, “lo siento”, “hasta siempre”, “te quiero”,
hinchas del Atletic, gángsters de Coppola,
verónica y cuarto de Curro Romero.

(Estribillo)

Tenemos el mal de la melancolía,
la sed y la rabia, el ruido y las nueces,
tenemos el agua y, dos veces al día,
el santo milagro del pan y los peces.

Tenemos lolitas, tenemos donjuanes;
Lennon y McCartney, Gardel y LePera;
tenemos horóscopos, biblias, coranes,
ramblas en la luna, vírgenes de cera.

Tenemos naufragios soñados en playas
de islotes son nombre ni ley ni rutina,
tenemos heridas, tenemos medallas,
laureles de gloria, coronas de espinas.

(Estribillo)

Tenemos caprichos, muñecas hinchables,
ángeles caídos, barquitos de vela,
pobres exquisitos, ricos miserables,
ratoncitos Pérez, dolores de muelas.

Tenemos proyectos que se marchitaron,
crímenes perfectos que no cometimos,
retratos de novias que nos olvidaron,
y un alma en oferta que nunca vendimos.

Tenemos poetas, colgados, canallas,
Quijotes y Sanchos, Babel y Sodoma,
abuelos que siempre ganaban batallas,
caminos que nunca llevaban a Roma.

(Estribillo)

2 comentarios:

Pao dijo...

El lector, es este caso lectora improbable, estadísticamente hablando, se ha convertido en un evento extraordinario que ahora te saluda.

Estoy de acuerdo contigo, siempre vivimos deseando lo que no poseemos e ignoramos lo que tenemos en frente.

Me fascinaron la estrofa 9 (ya te imaginarás por qué), y la penultima. Había escuchado antes la canción pero hasta este momento le puse atención. Buenísima sin lugar a dudas.

Un abrazo Adán, el evento extraordinario estará al pendiente de tus publicaciones. Por cierto, también esperará algo más sobre novela policíaca y negra.

Paola.

Adán Castro Acosta dijo...

Muchas gracias, Paola. Ojalá se te vea seguido por este rincón. Más temprano que tarde colgaré el ensayo sobre "El complot mongol", primera novela negra mexicana, y otros temas similares.